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Los días 22 y 23 de noviembre, Sotheby´s mostrará en sus oficinas de Madrid una selección de las obras más representativas de artistas españoles del siglo XIX, que saldrán a la venta el próximo 13 de diciembre en la subasta de Pintura Europea del Siglo XIX en Londres. Se trata de un grupo de cuatro obras de Joaquín Sorolla, un Darío de Regoyos, un Hermenegildo Anglada-Camarasa y una obra de Raimundo de Madrazo. La exposición está encabezada por Tarde Tormentosa, una obra pintada por Sorolla en la playa de Cabañal, Valencia, en 1904 y que lleva más de 50 años formando parte de una colección privada. Este trabajo es una fugaz impresión de playa azotada por el viento ejecutada en una pincelada igualmente libre y ventosa. Bajo un cielo plomizo, los botes pesqueros yacen en la arena. Es el final del día y los pescadores se están preparando para ir a casa; o, tal vez, la pesca del día ha sido cancelada debido al mar embravecido.

Durante ese verano de 1904, Sorolla pintará algunas de sus escenas de playa más famosas, marcando un claro punto de inflexión respecto a su etapa anterior. La madurez del artista se desprende en la exquisita espontaneidad de sus pinceladas y la sutileza de los colores con los que refleja todos los matices de esta tarde tormentosa. El enfoque fotográfico y arriesgado de la composición se combina con la delicada paleta, que rememora las mejores sinfonías cromáticas de Whistler, a quien el pintor admiraba y había conocido en París. Así, esta pintura resulta más compleja, delicada y exquisita que algunas de las bucólicas imágenes de mujeres y niños junto al mar. Y, por supuesto, increíblemente moderna. De hecho, Sorolla apreció muchísimo esta pintura, por lo que decidió seleccionarla para participar en sus más importantes exposiciones internacionales, como la exposición de Georges Petit de París en 1906 o la Exposición Internacional de Roma de 1911. Sin duda, la consideraba una obra de gran modernidad. Las otras tres obras de Sorolla que se expondrán y subastarán en Londres en diciembre son: Naranjos de Alcira, La Bilbainita y Niña en la playa de Valencia.

Naranjos de Alcira también se mostró en la Galerie Georges Petit de París, en 1906, la primera exposición individual de Sorolla fuera de España, que confirmó su condición de gran pintor internacional de éxito, así como en las siguientes muestras en Berlín, Dusseldorf, Colonia, en 1907, y Londres, en 1908. Esto muestra claramente que, para Sorolla, era una de sus composiciones de naranjos más logradas. El pintor había pintado este asunto en seis lienzos realizados en 1903 y 1904 en Alcira, a unos 35 kilómetros al sur de Valencia. Allí Sorolla apreció los sutiles contrastes entre luces y sombras que se creaban en los naranjales, centrándose precisamente en los efectos de la luz entre el verdor de la naturaleza. Será un campo de experimentación que desarrollará a partir de 1907-1908, cuando comience a pintar sistemáticamente sus famosos jardines.

La Bilbainita es la bailarina e intérprete vasca Natividad (Nati) Álvarez, una celebridad en su época. La Bilbainita, se codea coquetamente con el espectador en pleno baile. No es solo un retrato encantador y espontáneo, sino que demuestra la versatilidad de Sorolla al pintar las múltiples caras de España. El retrato está fechado en 1917, mientras trabajaba en la monumental serie Visions of Spain, encargada por Archer Huntington para la Hispanic Society en Nueva York. Sorolla viajó en estos años por todas las regiones españolas, estudiando los trajes locales. En esta ocasión, la atención de Sorolla se centra en el traje de la bailaora, ataviada con un precioso mantón de manila color crema, cuya riqueza se transmite a través del volumen y los empastes de las pinceladas. Se trata de un interesante estudio de luz, en el que la Bilbainita se sitúa precisamente a contraluz de la ventana del estudio. En la correspondencia de Sorolla, el artista da cuenta a Clotilde de su visita en Sevilla al Café La Ruzafa, donde actuaba la protagonista de esta obra.

Por último, Niña en la playa de Valencia se remonta al verano de 1916. Durante estos meses Sorolla disfrutó de un período de creatividad intensa, y pintó algunas de sus obras más logradas, incluyendo una serie de pinturas, el presente trabajo entre ellas, que representan a niños y niñas a la sombra de una cabaña de baño improvisada. Ejecutado con la economía de los medios y el florecimiento pictórico que se habían convertido en las características distintivas de su estilo, la paleta general que adoptó Sorolla era relativamente neutral. Sin embargo, al delinear el espacio en el que se encuentra la niña, utilizó una amplia gama de tonos, incluidos verdes, rosas y púrpuras, así como un complemento completo de ocres.

Otra de las obras clave de la exposición será El tajo de Ronda de Darío de Regoyos. Pintada en 1905, esta obra es una de las vistas pintadas por Regoyos que representan el Puente Nuevo en Ronda, Andalucía. El puente, que aún se mantiene en pie, es una imponente estructura de piedra que divide la ciudad de Ronda y domina el río Guadalevín. Desde la década de 1890, la influencia de los postimpresionistas belgas y franceses se hizo cada vez más presente en la obra de Regoyos, que fue, sin duda, uno de nuestros artistas más internacionales y mejor conectado con la vanguardia francesa y belga. Como en el presente trabajo, la afición de Regoyos por España encontró expresión en el entusiasmo lírico y emotivo traducido en sus hermosos paisajes y escenas de la vida cotidiana española.

Las dos últimas obras de la exposición son Paisaje de Montserrat de Hermenegildo Anglada- Camarasa, catalogada en 1938; y El bouquet de Flores de Raimundo de Madrazo que fue la figura principal de la escuela española activa en París en su época. Instalado allí en 1862, Madrazo se especializó en retratos femeninos, favoreciendo a Aline Mason, capturada aquí en un verde patio arreglando flores, la hija del conserje en la casa del Marqués Casa Riera.

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